No solo un Tribunal, ¿también una Guardia Constitucional?
Como no se pudo reemplazar la del '80, hay que debilitar al órgano que la custodia

 

noticia711
“Chile cuenta desde hoy con una Constitución que ya no nos divide” 17/09/2005 Ricardo Lagos

 

Todos los que están tratando de desmantelar al Tribunal Constitucional, comparten la misma aversión, rechazan la actual Constitución Política de la República, y buscan su eliminación, pero la elección del pasado 17 de diciembre, les demostró que la mayoría de los ciudadanos no tiene sus mismos intereses, y que no sienten incomodidad vivir y trabajar bajo la normativa fundamental, y más aún, las encuestas indican que tienen fe, que prosperarán en los próximos años, es decir, que saben, que están seguros, que esperan confiados, la llegada de los tiempos mejores.

 

Ahora, los más ilustrados, saben que la actual Constitución de 1980 con todas sus modificaciones, ha sido un instrumento eficaz para dar paz social, estabilidad política y desarrollo económico, y que precisamente la pretensión de su reemplazo, fue el factor que generó la incertidumbre que paralizó las inversiones y desaceleró la economía. En el caso de nosotros los evangélicos, para quienes lo relevante son los valores cristianos, reconocemos que la Constitución Política de 1980, plebiscitada por el Presidente Pinochet y reformada por el Presidente Lagos, es una Constitución cristiana.

 

La Constitución Política de 1980 se funda en la concepción cristiana del hombre y la sociedad, y la Nueva Constitución Política que propuso la expresidenta se funda en la ideología de género. Cuando la Nueva Constitución habla de familia, agrega: “en todas sus modalidades”, cuando la Nueva Constitución habla de discriminación afirma en el inciso 4 del artículo 19, “Nadie puede ser discriminado negativamente a causa de su raza, color, sexo, género…”.  Y, por supuesto, de “la protección de la vida del que está por nacer” ni rastro.

 

El Tribunal Constitucional existe para velar por la constitucionalidad de las leyes y decretos y asegurar que cualquier normativa que se dicte se enmarque en los límites constitucionales. Si la Constitución protege la vida del que está por nacer, debe objetar toda ley de aborto. Si la Constitución no desaprueba que un controlador universitario tenga fines de lucro, no puede dar su conformidad a una ley que los prohíbe. Si la Constitución asegura la objeción de conciencia, está debe existir personal e institucionalmente.

 

Para defender la Constitución existe el Tribunal Constitucional, pero también el Presidente de la República y sus ministros. Tanto el Presidente como los ministros juran y/o prometen, “guardar y hacer guardar la Constitución y las Leyes”, pero, la expresidenta y sus ministros quebrantaron su promesa; No defendieron la Constitución y las Leyes, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos, acusó a Chile por denegar el matrimonio homosexual. Ella y sus ministros deberían haberle respondido; Se les denegó, porque la Constitución y las leyes no lo permiten.

 

Apoyamos al Tribunal Constitucional tal cual existe hoy, y esperamos que siga impidiendo toda legislación y acción que no se enmarque en los límites constitucionales. Esperamos que el Presidente y los ministros de Estado, de verdad, guarden y hagan guardar la Constitución y las Leyes; El matrimonio homosexual es inconstitucional e ilegal. Esperamos que todos ellos, sean sus garantes, y si fuera necesario, ¿habría que pensar en una Guardia Constitucional? La Constitución Política del '80 es cristiana, la Nueva Constitución de la ex, es pura ideología de género.

 

 


Online (15 minutes ago):2

2016. Chile Cristiano. Todos los derechos reservados.
Se autoriza la reproducción, total o parcial, de lo publicado en este sitio con sólo indicar la fuente

 

Go to top