Biblias para los colegios y bibliotecas públicas
Diputada Zandra Parisi reactiva anhelado Proyecto de Ley
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Invitados por el diputado Eduardo Durán asistimos a la sesión Nº 22 de la Comisión de Familia de la Cámara de Diputados en el edificio del Congreso Nacional en Valparaíso y antes de ingresar a la Sala nos acercamos para saludar a la diputada Zandra Parisi y al contarle que el Proyecto de “Ley que Garantiza el Acceso a la Lectura de la Biblia para las Familias Vulnerables” llevaba más de un año estancado a pesar de varias insistencias, y cuando el diputado Juan Irarrázaval Rossel Presidente de la Comisión alza la voz y declara: “En el nombre de Dios y de la Patria, se abre la sesión”, la diputada Parisi pide la palabra y expresa: “Hay que ir solucionando los temas que se van presentando, hay un Proyecto de Ley que plantea, que entre los textos de la educación se incluya la biblia, y es el momento de resolver esto de una vez por todas…” y el Presidente de la Comisión le responde: “Es cierto, el diputado Durán lo ha mencionado…es un proyecto bastante sencillo y que eventualmente podría tratarse en fácil despacho…” la diputada Pizarro explica que “no está en contra, pero quiere conocer el proyecto, si irroga gasto, porque vemos lo que está pasando con la entrega del PC…” refiriéndose al término del programa Yo Elijo mi PC, a continuación el diputado Daniel Valenzuela Salazar pide la palabra y entrega la frase para el bronce: “Sería menor que tuviéramos más biblias en los colegios, sería mejor que tuviéramos más biblias en las cárceles” El Proyecto de Ley sobre las biblias se tratará en la próxima sesión.
Este PdL tiene la virtud de resolver una inaceptable desigualdad pedagógica, dar un apoyo sustantivo y relevante a las familias de los escolares vulnerables y mejorar notablemente las capacidades aplicativas, al entregar computadores optimizados que sirvan tanto para el desarrollo académico como para la educación en valores y principios cristianos del escolar y su familia.
Este PdL aborda una desigualdad que los profesores de Religión sufren directamente: La asignatura está regulada desde 1983 y forma parte de la oferta educativa de los establecimientos, pero no dispone de textos ni materiales de estudio, así el docente debe elaborar guías, reproducir contenidos, conseguir ejemplares literarios y tener que financiarlos con sus propios recursos. La asignatura de religión necesita condiciones materiales para ser impartida con calidad y lo básico es contar con Biblias, especialmente en los establecimientos rurales de mayor vulnerabilidad. La necesidad es irrefutable: Ningún estudiante que haya optado por clases de Religión debiera quedar en desventaja por la situación económica de su familia, por el territorio donde vive o por los recursos de su establecimiento.
Datos de los diferentes registros oficiales señalan que; hay en el país unos 4,4 millones de hogares que se ubican en el tramo del 40% de mayor vulnerabilidad socioeconómica, y constituyen el grupo prioritario para la protección del Estado, de acuerdo con la última Encuesta Casen, el 6,9% de la población del país vive en pobreza extrema, esto equivale a más de 1,3 millones de personas, unas 350.000 a 400.000 familias, cuyos ingresos monetarios no alcanzan siquiera para cubrir la canasta básica de alimento, hay en el país un millón de desempleados cuyo deterioro económico va más allá de financiar la canasta y repercute en una creciente deserción escolar, y entre ellas más de cien mil familias viven en campamentos debido al déficit habitacional, expuestas a la falta de agua potable, electricidad regular y alcantarillado. El sistema educacional no puede esperar que estas familias compren libros de matemáticas e historia para sus hijos y por eso los provee, bueno, estas familias, ninguna de ellas, está en condiciones tampoco de adquirir una biblia, pero el Estado no se las provee.
A la diputada Pizarro no le parece gastar en biblias y ahorrar en computadores, y como a nosotros tampoco, nos sumamos a las voces pidiendo la continuidad del programa Yo elijo mi PC, sí, pero sugerimos entregar a los escolares un PC o un computador personal optimizado, que traiga el Word, Excel y PowerPoint, el Microsoft Defender Antivirus para seguridad y protección contra amenazas digitales y el Software de Seguimiento y Rastreo para la localización del equipo en caso de pérdida o robo, pero, que también traiga los libros de las asignaturas y entre ellos que incluya la biblia para las clases de religión, puesto que hay excelentes opciones de software y aplicaciones de la Biblia adaptadas específicamente para las diferentes edades escolares, los desarrolladores de estas herramientas las adaptan según la capacidad de lectura y la madurez de los estudiantes, transitando desde plataformas interactivas con juegos hasta software de análisis académico profundo, la siguiente tabla resume las mejores alternativas según el rango de edad escolar: De 4 a 8 años Biblia App para Niños, de 9 a 12 años Superlibro App y de 13 a 17 años Versión Estudiantes, todos para descarga gratuita y que funcionan sin internet.
