No solo Decretos, revisar también Ordinario 907 del Mineduc

Firmado por el Presidente y la Ministra de Justicia del año 1983, el Decreto 924 obliga a los colegios ofrecer clases de religión, y designa a las autoridades religiosas a proponer Programas de Estudios y a certificar personas idóneas para que realicen las clases de religión. El Decreto 924 fue respetado y aplicado por el gobierno del Presidente Patricio Aylwin Azócar, de igual manera por el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, los mismo hizo el Presidente Ricardo Lagos Escobar, la presidenta Michelle Bachelet en sus dos gobiernos y don Sebastián Piñera Echenique en su dos gobiernos, lo que dejó de suceder en el gobierno actual.
El Decreto 924 establecía que los profesores de religión serían personas certificadas por las autoridades religiosas como idóneas, porque tenían una conducta cristiana y poseían los conocimientos bíblicos y teológicos necesarios. Esta facultad otorgada a las autoridades religiosas fue respetada por el gobierno de don Patricio Aylwin y por el gobierno del Presidente Eduardo Frei y también por el gobierno del Presidente Ricardo Lagos con la particularidad que en el gobierno del Presidente Lagos se dictó el Decreto 352 que estableció un plazo de seis años para que los profesores de religión obtengan su título.
Este plazo de seis años concluía el 31 de diciembre del año 2010 y el Decreto suponía que en esos seis años alguna universidad dictaría la carrera de religión evangélica, pero como no sucedió el gobierno de la Presidenta Bachelet dictó un decreto alargando el plazo, y después el Presidente Piñera volvió alargar el plazo, y de nuevo Bachelet y Piñera tuvieron que alargar el plazo, que ahora se extiende hasta febrero del año 2030, y todavía no hay una universidad que dicte la carrera de religión evangélica, porque los profesores de religión católica no tienen problemas, la Iglesia católica dispone de más de diez universidades.
Bueno, tenemos que decirlo, a diferencia de todos los gobiernos anteriores, la gente que trabaja en el MINEDUC dejó de respetar el Decreto 924 y está castigando con el despido a los profesores de religión evangélica que ejercen sin título, aun sabiendo que estas personas están certificadas por las autoridades religiosas, entiéndase obispos evangélicos, y aun sabiendo que ninguna universidad dicta la carrera de pedagogía en religión evangélica. Ya han sido despedidos más de 40 profesores de religión evangélica y a fin de año pretenden despedir a más de 600 profesores de religión evangélica.
