Profundamente admiradores de Israel y sus políticas
Ejecutivos de Chile Cristiano saludan a la embajadora de Israel en Chile

 

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Quince días antes del atentado terrorista que destruyó simultáneamente siete estaciones del Metro de Santiago, acto con que se inició un estallido delictual en el país, fue recibida en el palacio de La Moneda la nueva embajadora del Estado de Israel en Chile señora Marina Rosenberg, ceremonia en la que entregó sus cartas credenciales recibiendo el agreement del Presidente de la República don Sebastián Piñera. En la solemne presentación, Marina Rosenberg hablando de su misión dijo: “Como embajadora mi compromiso es seguir trabajando por la amistad de Chile con Israel”

 

 

Al reflexionar en la misión de la embajadora, nos resulta admirable su personalidad y el carácter que exhibe, ya que a pocos días de llegar el país, fue víctima de un acto de discriminación intolerable, de parte de una autoridad del Senado de la República, que ocurrió en una Ceremonia, tipo tedeum, que realizó la Gran Logia de Chile a la cual fue especialmente invitada. En el tiempo destinado a los saludos, le presentaron al Vicepresidente de la Cámara Alta, quien el enterarse que se trataba de la embajadora de Israel en Chile, no se acercó a saludarla, alejándose inmediatamente, más rato el senador dijo que, que él no se fotografiaba con judíos.

 

Explicando su actitud, el senador dijo: “Saludar a la distancia con la mano, no es una actitud antisemita, soy profundamente crítico del Estado de Israel y de su política de agresión y acoso permanente al pueblo de Palestina, me gustaría discutir lo que está pasando en Gaza o en los territorios ocupados, y no estas cosas de orden protocolario.” Estas acciones del senador, las calificamos de inaceptables, y aunque sucedieron hace cuatro meses, no las hemos olvidado, hay que tener presente que él, asistió a la Ceremonia en representación del Senado de la República.

 

Y sí, efectivamente, este senador socialista, evidenció sus sentimientos antisemitas (Odio a los judíos), y sus “profundas críticas al Estado de Israel” demuestran que lo es por partida doble, ya que es antisionista (Odio al Estado de Israel). En Europa el antisionismo es considerado como un nivel superior del odio a los judíos. Las actitudes y expresiones del Vicepresidente del Senado chileno, constituyen un agravió contra Israel, y una discriminación arbitraria a los chilenos que profesan la religión judía, y de paso son una aguda ofensa a los millones de evangélicos chilenos que amamos a Israel.