Acuerdo por la Paz, la Justicia y una Nueva Constitución
Vamos rumbo al desarrollo, no estacionaremos en Venezuela: RECHAZO

 

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Es conveniente que la oposición al gobierno reflexione y asienta al llamado del Presidente a construir una Nueva Constitución por medio de un Congreso Constituyente con un plebiscito ratificatorio al final, y lo es, porque si insisten en un Plebiscito de entrada en el que los ciudadanos respondan si quieren una nueva Constitución, lo van a perder y eso será catastrófico para ellos. La oposición al gobierno está alucinada con la cantidad de gente que ha salido a las calles a protestar y está convencida de lo que señalan las encuestas, pero la oposición no se ha detenido ni un momento a pensar y menos a ponderar, que si bien un millón de personas han salido a marchar, hay 16 millones que se han quedado en la casa, y que ciertamente están temerosos, pero también hartos de la destrucción que se ha provocado cada día, y esta gente, que son la inmensa mayoría del país, les castigará duramente en el plebiscito de entrada. De hecho, hay un colectivo social, muy numeroso y decisivo con activistas inagotables, que se están expresando firmemente contrarios a reemplazar la actual Constitución.

 

 

Y, ¿por qué perderán el plebiscito de entrada? Porque ya perdieron la elección presidencial, es cierto, que postularon al más chanta de los candidatos, pero hay mucho más que deben considerar; Las personas tienen mayor ilustración y saben que el socialismo y el comunismo solo generan países como Venezuela y Corea del Norte, y más cercanamente, como comparan el crecimiento económico de los gobiernos, deducen fácilmente que la Derecha es más exitosa. Otro factor que las personas tienen en cuenta es el valórico, la izquierda chilena hizo un compromiso de sangre con la ideología de género, cuestión que motivó a cientos de miles de chilenos, más de medio millón de personas en la segunda vuelta a NO votar por Alejandro Guillier. En estos días, estos chilenos han comprobado con sus propios ojos la destrucción, y en los siguientes sufrirán en carne propia la pérdida de sus empleos, porque sus lugares de trabajo, supermercados, farmacias, restaurantes, y hoteles fueron saqueados y quemados. Estas personas, no solo dirán NO a una nueva Constitución, arrastrarán a otros.

 

Y, ¿por qué este colectivo social, numeroso, decidido, y con activistas inagotables, está en contra de reemplazar la actual Constitución? Porque han leído, porque han comparado, porque han escuchado a sus líderes, y que por lo tanto, saben que la actual Constitución fue construida por una Comisión que estableció como fundamento filosófico generador, “la concepción cristiana del hombre y la sociedad”, tal como está registrada en las Sagradas Escrituras, y desarrollada por la cultura judeo cristiana, sistema ideológico que elevó la condición humana a su máximo nivel de satisfacción, en lo que se denominó, la Civilización Cristiana Occidental. Estos, saben que la nueva Constitución tendrá como fundamento filosófico el ateísmo, el laicismo, el secularismo y el liberalismo moral. Estos, saben que la nueva Constitución no “defenderá la vida del que está por nacer”, y saben que “la familia tradicional dejará de ser la base de la sociedad”. Por esto que explico, es que este colectivo, NO fue a votar por Alejandro Guillier, y marcarán NO, a la pregunta si quieren una nueva Constitución.

 

La opositores al gobierno, deberían, aceptar la oferta del Presidente, de ponerse de acuerdo para redactar una nueva Constitución por medio de un Congreso Constituyente, y lo decimos por dos razones muy precisas, esta es la última oportunidad que tienen para cambiar la Constitución, y porque su sucesor no será tan generoso con ellos. En todo caso, si aceptan el llamado presidencial, tampoco se hagan muchas ilusiones progresistas, porque en el próximo Congreso no tendrán mayoría, porque en las próximas elecciones, no solo van a salir votar el millón y medio de chilenos que fue a marchar, también van a salir a votar, los 16 millones de chilenos que nos quedamos en casa, los que vimos por la televisión como los “luchadores sociales” destruyeron y quemaron las 6791 Pymes, pequeñas y medianas empresas que le daban trabajo a más de cien mil, entre chilenos e inmigrantes. Preferir el Congreso a una Asamblea, no solo es más "democrático", es lo más "institucional y participativo" que hay. El Congreso es el que tiene el deber de hacer las leyes, bien, que haga la Ley Suprema.